Mi
querido diario
12
de Septiembre
¡Cómo me duele la cabeza! No se ni que hora es. Todo iba tan bien ayer... Y ahora sólo quiero llorar. Cuando llegué a Carnwell nunca imaginé que un día tan maravillosa acabase tan mal...
Todo el mundo me aceptó
muy bien. Despues de tantos nervios en los días previos todo salió
como una seda. Encontré una amiga el primer día, la mejor amiga
posible. Todo el mundo la admira. Parece la reina del campus. Yo
nunca estaré a su nivel. Pero que importa! Después de llegar nos
dieron la mejor habitación y Laura me dió sabios consejos para
sobrevivir en la jungla que es la residencia. También sabe mucho
sobre chicos. Yo no se nada. Tengo novio, pero en Nueva Augusta las
relaciones con los chicos son muy diferentes. Solo vamos a bar a
tomar una hamburguesa con patatas. Aquí en el pueblo, con la llegada
de los estudiantes se organizan muchas fiestas. Pero Laura ya me lo
advirtió ayer, que vigilara con ciertos chicos. No estoy
acostumbrada a beber y la mezcla de alcohol y excitación ha
resultado mortal... No me lo puedo creer... Estábamos juntos a la
playa y de repente ví brillar la espada... Y Stephan dejó de
abrazarme. Solo veo sangre y no la puedo borrar de mi mente.
13
de Septiembre
Creo que Laura está
enfadada conmigo pero disimula. Es como si supiera lo que sucedió
ayer. Pero yo no le he explicado nada. Es más, ahora creo que no ha
sucedido. A lo mejor es porque me vió con Stephan y ella ya me había
advertido cómo era Stephan. Seguro que está celosa. No imaginava
que una pueblerina como yo triumfara el primer día. Estoy muy
aburrida. Iré a dar una vuelta a los bares.
14
de Septiembre
¡Dios mío! Me persigue
la maldición de Carnwell. Ahora ya sé que no soñé el primer día.
Ayer por la tarde fuímos a ese motel, con esa moto tan guapa. Y
volví a ver la espada. Solo pensaba en escapar. Suerte que el chico
del motel no me ha visto...
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